EL BAILE


     

VICENTE ESCUDERO

ESENCIA Y CORAZÓN DE LA DANZA

 

   Sobre los años 1964-65, Vicente Escudero recibió una notificación ministerial en la que se comunicaba la concesión del "Lazo de Isabel II" por su trayectoria artística. El maestro agradeció tal distinción; pero la rehusó. El Sr. Ministro, extrañado, le preguntó por qué a lo que respondió:

 

     -Sencillamente porque en mi juventud sí hubiere sido un inestimable honor que me la otorgasen; pero en la actualidad y mis años, es más razonable y significativo que me concedan una pensión mensual para que no pase estrechez económica, si realmente se desea reconocer y premiar mi trayectoria artística.

 

   Vicente Escudero ¿autoritario?,  ¿indomable?,  ¿imprevisto?,  ¿generoso?,  ¿vanguardista?, ¿crítico?, ¿rebelde? ¿sincero?, ¿sensible? Cada uno puede tener diferentes opiniones al respecto, pero lo que nadie podrá cuestionar es que fue un innovador en su época, un "flamenco de verdad". Considerado como el creador de la "siguiriya gitana", puesto que anteriormente nadie había ni siquiera intentado bailarla, fue el primer bailaor-bailarín que dio recitales en los principales teatros de todo el mundo  llevando su arte a París, Londres, Nueva York, Hispanoamérica...  En 1924 presentó en el Teatro Fortuny de París una compañía de ballet, la primera netamente española y un año después junto a la Argentina  estrena en el Teatro Tianon-Lyrique de París la obra modificada de Manuel de Falla "El amor brujo"  

   Fuente de inspiración a "mi baile", y de admiración a tu legado y a tu coraje artístico, mi humilde homenaje al  genio del baile "en hombre"  Vicente Escudero.

 

 

Notas sobre mi decálogo.

 " Es muy difícil penetrar en su hondura misteriosa, y es muy difícil su exposición.

        Pero sí afirmo que ese duende que tanto cacarean eruditos y profanos es un mito que desaparece bailando con sobriedad y hombría, traduciéndose entonces en el misterio que todo arte lleva.

    A los diez puntos de mi Decálogo tiene irremediablemente que ajustarse todo aquel que quiera bailar con pureza.

    Ahora mismo yo no conozco a nadie que use de ellos en toda su extensión.

    Muy raramente se encuentra algún bailarín o bailaor que use de tres o cuatro de mis puntos, los restantes brillan por su ausencia.

    De tal manera, que les invito solemnemente a seguir la verdadera tradición del baile flamenco puro y masculino."

                                                 

 

DECÁLOGO DEL BUEN BAILARÍN


I. Bailar en hombre

II. Sobriedad


III. Girar la muñeca de dentro a fuera, con los dedos juntos


IV. Bailar asentao y pastueño


V. Las caderas quietas


VI. Armonía de pies, brazos y cabeza


VII. Estética y plástica, sin mixtificaciones


VIII. Estilo y acento


IX. Bailar con indumentaria tradicional


X. Lograr variedad de sonidos con el corazón, sin chapas en los zapatos, sin escenarios postizos ni otros accesorios.










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